De casa de la Vila...

Corrían tiempos complicados cuando por orden gubernativa se hizo desaparecer todas las inscripciones conmemorativas de la antigua Constitución, la de Cal Valeri se había escondido bajo el rebozado de la fachada. Hoy una vez recuperada, una piedra grabada con la inscripción literal “PLASA DE LA COSTUTISION 1828” preside la entrada en Cal Valeri, ... y es que los picapedreros tampoco sabían mucho de letras.
Los años pasados, cuando Montsonís era un pueblo dedicado casi por completo al cultivo de la viña y a la elaboración de vino, los labradores transportaban la uva en los carros desde la viña a la casa, y allí, desde la misma puerta principal, lo hacían caer al “piador” donde lo chafaban cayendo directamente dentro del trullo. Actualmente, en este trullo, de guardar vino, se ha pasado a guardar la leña que los huéspedes utilizan en la chimenea y para la barbacoa de que dispone la casa.
Hubo una época en qué el pueblo de Montsonís fue la principal población del municipio y Cal Valeri fue en aquellos tiempos, e Ayuntamiento. Todavía ahora, en la fachada que da a la Calle Mayor, un escudo con un puente de dos arcos y el signo “Ave María” señala el edificio que en su día fue el Ayuntamiento.