Un pueblo con historia
Montsonís fue muy relevante durante la época medieval debido a su situación fronteriza con el mundo árabe. Más adelante, cuando se definió el territorio, los repobladores construyeron las casas aprovechando trozos malogrados de murallas, cuevas, irregularidades del terreno...
Presidiendo el pueblo, un castillo con casi mil años de historia, construido el 1024 por el Conde de Urgell Ermengol II para proteger sus tierras.
Siguiendo con el transcurso de la historia, la Guerra Civil Española marcó un antes y un después en Montsonís; cambios que también se detectan al admirar la arquitectura reformada del pueblo. Durante la guerra y la pobreza típica de la posguerra, muchos de los habitantes de la zona abandonaron el mundo rural para ir a buscar fortuna en la ciudad. Y no fue hasta los años setenta que se produjo el proceso inverso: el regreso desde la ciudad a los pueblos.
Situado a los pies de la sierra de Montsec y muy cerca de Artesa de Segre, camino de Andorra, Montsonís está a pocos kilómetros de otros pueblos, también antiguos núcleos medievales, todos ellos con una gran tradición y donde también se conservan monumentos históricos. El territorio acoge gran variedad de fortificaciones medievales, un buen número de cuevas, rincones ricos en fósiles, lugares que permiten la excursión y la acampada y un conjunto de espacios ideales para la práctica de la escalada o el parapente, la caza, la pesca y grandes extensiones de bosque para ir a buscar setas.